Los perfumes se clasifican en siete familias olfativas: Los Florales: Elaborados en torno a una o varias fragancias florales. Los Amaderados: Perfumes dominados por notas amaderadas como vetiver, cedro, sándalo, patchouli... Los Orientales, o ambarinos: Mezcla de vainilla, notas de resinas como haba tonka o cumarina, junto con notas de madera, especias o flores. Los Hespérides: Basados en cáscaras de cítricos. Los Fougères: Combinación de lavanda, notas aromáticas, geranio, vetiver, cumarina, musgo de roble. Los Chipres: Perfumes inicialmente construidos sobre un acuerdo de bergamota y notas florales (rosa, jazmín...). Los Cueros: Perfume que recuerda al olor del cuero curtido a base de abedul, así como otros componentes como notas animales, acordes de tabaco o miel. Grasse parfumeur.